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sábado, 31 de agosto de 2013

RENDIMIENTO DE UNA CALDERA DE COMBUSTIBLE LÍQUIDO O GASEOSO.


Una caldera es un equipo que calienta agua, por medio de un combustible o de energía eléctrica, siendo luego distribuida por medio de unos emisores (radiadores, suelo radiante), mediante una red de tuberías. En el mercado existen varios tipos de calderas, entre las que se encuentran las de biomasa, pero en este post nos vamos a centrar en las calderas alimentadas por combustibles líquidos o gaseosos, que son las que habitualmente más se utilizan y cuyos requisitos se encuentran recogidos en la Directiva 92/42CEE y en su posterior transposición mediante el Real Decreto 275/1995 relativo a los Requisitos para las Calderas nuevas de Agua Caliente Alimentadas con Combustibles Líquidos o Gaseosos. En esta normativa se recogen los tres tipos de caldera de estas características que se encuentran en el mercado y cuya principal diferencia radica en el rendimiento que son capaces de proporcionar.



A continuación se enumeran y definen cada una de estas calderas según lo indicado en la actual legislación. 

  • Calderas Estándar. “La caldera cuya temperatura media de funcionamiento puede limitarse a partir de su diseño”.
  • Calderas de Baja Temperatura. “Una caldera que puede funcionar continuamente con una temperatura de agua de alimentación de 35 a 40º C y que en determinadas circunstancias puede producir condensación; se incluyen las calderas que utilizan combustibles líquidos”. Por lo tanto, este tipo corresponde con una caldera estanca que funciona igual que las calderas estándar, sólo que operan con temperaturas menores y regulan la temperatura en función de la demanda energética real.
  • Caldera de Condensación. “Una caldera diseñada para poder condensar de forma permanente una parte importante de los vapores de agua contenidos en los gases de combustión”. Es decir son calderas estancas que funcionan igual que las calderas de baja temperatura, la diferencia radica en que son capaces de aprovechar el calor o la energía de los gases de escape.
Estas diferencias en el funcionamiento proporcionan rendimientos diferentes en cada uno de los tipos de caldera, así pues las calderas estándar alcanzan un rendimiento del 90%, las de baja temperatura pueden llegar al 95% y las calderas de condensación pueden alcanzar rendimientos de 110%, por ello son las calderas del mercado que proporcionan una mayor eficiencia energética.

Esquema de Caldera Estándar Estanca.
Fuente: Catálogo Junkers (2.011). 

El calentamiento del agua que se obtiene en una caldera es consecuencia del calor que se produce al quemar un combustible (gasóleo, gas natural, GLP), circunstancia que tiene lugar en el hogar o cámara de combustión y que es realizado por el quemador. En la figura anterior se muestran las partes en las que se divide una caldera convencional estanca.

Una vez se ha transmitido el calor de la combustión al fluido caloportador, en este caso agua, ésta es distribuida por toda la instalación, hasta llegar a los aparatos emisores, que pueden ser fundamentalmente radiadores o suelo radiante.

Esquema de Distribución del Fluido Caloportador en un Sistema de Radiadores.
Fuente: Entrada de datos a los programas Lider y Caler VyP (Atecyr)

Volviendo a la eficiencia energética de una caldera, es muy importante informarse sobre el rendimiento que tiene ya que este dato marcará la diferencia entre una caldera que consume mucho o poco combustible. Al igual que con los aparatos de aire acondicionado, existe un sistema para identificar la eficiencia energética del equipo, pero a diferencia de éstos, que se identifican mediante una etiqueta energética, en el caso de las calderas existe un sistema específico de marcas (estrellas) con objeto de establecer claramente las prestaciones energéticas de las calderas. Dicho sistema se aplica a las calderas que presenten rendimientos superiores a los requisitos de los estándares que se enumeran a continuación.

Fuente: Elaboración propia a partir de RD 275/1995

Si el rendimiento a potencial nominal es igual o superior a los valores correspondientes a las calderas estándar, la caldera llevará una estrella (*), si el rendimiento es superior en más de tres puntos la caldera llevará dos estrellas (**). Por cada tres puntos adicionales que superen el rendimiento se le añade una estrella suplementaria, tal y como se indica en la siguiente tabla.

Fuente: Elaboración propia a partir de RD 275/1995

Por lo tanto, a la hora de comprar una caldera para calefacción será conveniente informarse sobre el rendimiento que tiene, siendo las formas más rápidas mediante su número de estrellas.

Webgrafría: boe.es

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