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viernes, 28 de diciembre de 2012

¿CONOCEMOS LA EFICIENCIA ENERGÉTICA DE UNA VIVIENDA CUANDO LA ALQUILAMOS O COMPRAMOS?


Es una práctica habitual entre la sociedad, interesarnos por el consumo energético que tiene un electrodoméstico o sobre todo un vehículo a la hora de adquirirlo. Pero nos hacemos esta pregunta al alquilar o comprar una vivienda, o a la hora de contratar los servicios profesionales de un técnico para realizar el proyecto de nuestra futura casa. Nos proporcionan o pedimos al promotor, inmobiliaria o técnico, los datos sobre el consumo energético que tendrá nuestro hogar, al igual que ocurre cuando compramos un coche.

Desde el año 2.007, es obligatorio que todos los edificios de nueva construcción y los que se reformen o rehabiliten de una forma considerable, cuenten con un certificado de eficiencia energética. Aunque es cierto que esta legislación estatal no se ha desarrollado todavía en muchas comunidades autónomas, no por ello deja de ser obligatorio realizar este tipo de documentos. Por lo tanto, todas las viviendas cuyos proyectos fueron realizados desde mediados de octubre de ese año, deben contar con este tipo de información y todas las personas que se han hecho, comprado o alquilado una vivienda construida desde esa fecha, deben conocer como mínimo la eficiencia energética que tiene la casa donde viven. Esta información aunque solamente se refiere a la demanda, consumo de energía y emisiones de CO2 que producen las instalaciones productoras de energía térmica de la vivienda (Refrigeración, calefacción y agua caliente sanitaria), es muy útil para los propietarios y arrendatarios, ya que nos permite comparar y evaluar la eficiencia energética de nuestra vivienda, dándonos así la oportunidad de tener una idea inicial de las instalaciones donde se producen los mayores gastos energéticos, pudiendo de este modo modificar malos hábitos, instalaciones o tipos de combustibles utilizados.

Pero qué ocurre si se quiere alquilar o comprar una vivienda anterior al año 2.007, ¿puedo conocer la eficiencia energética de esa vivienda?. Pues bien, en la mayoría de países europeos ya existe esta posibilidad y en España se espera que en los próximos meses sea aprobada una nueva legislación, que obligará a que todos los edificios o viviendas que se construyan, vendan o alquilen dispongan de un certificado de eficiencia energética, que se entregará al comprador o nuevo arrendatario, especificándose la calificación de eficiencia energética de su vivienda.


Etiqueta Energética de Edificios utilizada en Francia
Fuente: Agence de l´Environnement et de la Maîtrise de l´Energie (ADEME)


Evidentemente si la vivienda la adquirimos totalmente terminada, estos datos pasarán a formar parte de los factores que influyen en el proceso de compra de cualquier consumidor, al igual que ocurre actualmente para elegir un electrodoméstico, un coche, o cualquier otro aparato que consuma energía. La importancia que le demos cada persona a vivir en un hogar con un alto grado de eficiencia energética, dependerá sobre todo del nivel de motivación, conocimientos e información a los que hayamos tenido acceso sobre esta materia.

Si por el contrario, lo que queremos es construirnos nuestra propia vivienda, lo primero que se tiene que hacer es dejarnos asesorar por un equipo técnico que no solo este especializado en la ejecución de proyectos de edificación, sino que también tengan conocimiento sobre energética edificatoria, ya que esto hará que se consigan viviendas con importantes descensos en los consumos energéticos obteniendo al mismo tiempo unos niveles óptimos de rentabilidad.

Luego, durante el próximo año se espera que las viviendas que se quieran vender o alquilar, ya sean de nueva construcción o existentes, deban disponer como mínimo de un certificado y la correspondiente etiqueta de eficiencia energética, con la que conoceremos fundamentalmente las demandas y consumos de energía de las instalaciones térmicas, las emisiones a la atmosfera de CO2 y sobre todo su calificación energética. Para conocer los consumos energéticos que producen todas las instalaciones de la vivienda, incluidas la iluminación y los equipos domésticos (electrodomésticos, ordenadores, etc.) será necesario realizar estudios más preciosos mediante auditorías energéticas, que actualmente ya se llevan a cabo en empresas y edificios públicos.

Por tanto, es muy importante que todos los compradores, arrendatarios o particulares que quieran hacer el proyecto de su nuevo hogar, seamos conscientes de toda la información que podemos tener relacionada con el ahorro de energía en nuestra vivienda, la cual debe ser facilitada por el vendedor, arrendador o el propio técnico que contratemos para hacer el proyecto. Por otro lado también se tiene que conocer por parte de los consumidores que si esta información no nos la ofrecen, podemos pedirla del mismo modo que solicitamos información sobre la eficiencia energética, por ejemplo de una lavadora al comprarla en cualquier establecimiento comercial, electrodoméstico éste, que al fin y al cabo es muy posible que no sea el último que compremos, al contrario que ocurre con nuestra casa, la cual muy probablemente será la única que tengamos y la mayor inversión que hagamos durante toda nuestra vida.

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