Ads 468x60px

martes, 22 de agosto de 2017

METODOLOGÍA DE CÁLCULO DE LA EFICIENCIA ENERGÉTICA DE LOS EDIFICIOS.


En España la metodología de cálculo de la eficiencia energética de los edificios debe cumplir las exigencias mínimas que se establecen en el Documento Básico de Ahorro de Energía (DB-HE), del Código técnico de la Edificación (CTE) y al igual que en el resto de Estados miembros de la Unión Europea, tiene que aplicarse el marco general común al que hace referencia, en su Anexo I, la Directiva 2010/31/UE del Parlamento Europeo y del Consejo, relativa a la Eficiencia Energética de los Edificios.

Así Pues, la eficiencia energética de un edificio se determina partiendo de la cantidad anual de energía consumida, obtenida a través del cálculo de su demanda de energía, del rendimiento de las instalaciones, así como de la aportación de energía procedente de fuentes renovables, teniendo en cuenta la evolución hora a hora de los procesos térmicos y considerando unas condiciones normales de funcionamiento y ocupación del edificio (recogidas en el Reglamento de Instalaciones Térmicas de losEdificios). Posteriormente y mediante unos coeficientes de paso, se obtiene el consumo de energía primaria procedente únicamente de fuentes de energía no renovables y a continuación las emisiones de CO2 que se derivan de ese consumo. Este último indicador es el que determina la calificación energética del edificio.
En el procedimiento también se tiene en cuenta el uso del edificio, diferenciando entre residencial o terciario (comercial, oficinas, centros de enseñanza, hospitales, hotelero, restaurantes, etc.), la cantidad de recintos que tiene el edificio, identificando si se tratan de espacios habitables (dormitorio, salón, etc,) o no habitables (trasteros, garajes, etc.) y distinguiendo los espacios habitables según su carga térmica interna (baja, media, alta o muy alta) y su nivel de acondicionamiento (acondicionado mediante algún sistema de climatización o no acondicionado).

Para obtener la demanda de energía, la metodología tiene en cuenta las siguientes características térmicas reales del edificio:
  • Capacidad Térmica (inercia térmica de la envolvente del edificio, cantidad y tamaño de huecos, etc.).
  • Aislamiento (materiales con propiedades de aislante térmico que forman parte la envolvente del edificio (poliestireno extruido, lana de roca, etc), espacios tapón (garajes, buhardillas, falsos techos, viviendas adosadas, etc.), característica de los acristalamientos).
  • Calefacción Pasiva (incidencia del Sol a través de acristalamientos, utilización de invernadero adosado, muro trombe, muro de agua, etc.).
  • Elementos de Refrigeración pasivos (ventilación natural aprovechando los vientos predominantes del lugar, utilización de chimeneas solares, patios con estanques y fuentes adosadas a espacios del edificio, etc).
  • Puentes Térmicos.
  • Condiciones locales de exposición al Sol.
  • Diseño, emplazamiento y orientación del edificio, incluidas las condiciones climáticas exteriores.
  • Condiciones ambientales interiores, incluidas las condiciones ambientales interiores proyectadas.
  • Las protecciones solares (toldos, cortinas exteriores, voladizos, árboles de hoja caduca, lamas, etc).
Para obtener un comportamiento energético del edificio lo más real posible, también se prestará atención a los siguientes aspectos relacionados con las instalaciones:
Además en el cálculo se tendrá en cuenta la incidencia positiva de los siguientes aspectos, cuando resulten pertinentes:
  • Condiciones locales de exposición al Sol, sistemas solares activos u otros sistemas de calefacción o producción de electricidad basada en energías procedentes de fuentes renovables.
  • Electricidad producida por cogeneración.
  • Sistemas urbanos o centrales de calefacción y refrigeración.
  • Iluminación natural.

Por lo tanto, la metodología que se aplica en España para el cálculo de la eficiencia energética, se basa en el análisis de las características térmicas del edificio, con las que se obtiene la demanda de energía necesaria para que los usuarios del edificio mantengan unas condiciones óptimas de confort. Para ello, se realiza un estudio detallado del diseño del edificio, su orientación, ubicación, condiciones climáticas exteriores, composición de los elementos constructivos que forman parte de su envolvente, incluyendo elementos de sombra y sus condiciones ambientales interiores. En esta fase puede jugar un papel importante la arquitectura bioclimática.

A continuación, se estudian los rendimientos de las instalaciones necesarias para poder cubrir esa demanda, teniendo en cuanta la aportación de sistemas cuya energía proceda de fuentes renovables. Una vez se tienen estos datos, se obtiene el consumo de energía final con el que se determina el consumo de energía primaria procedente de fuentes de energía no renovables y con el que se consiguen las emisiones de CO2 a la atmosfera, que es el indicador que marca la calificación energética del edificio. Todos estos cálculos se pueden realizar con software especializados como es el caso de la Herramienta Unificada LIDER-CALENER.


3 comentarios :

  1. Excelente artículo! La eficiencia energética es un objetivo cada vez más necesario y un compromiso contra el cambio climático. Gracias por compartirlo :)

    ResponderEliminar
  2. Hola y buenas tardes.

    Debo decir que es un excelente artículo y lo digo con toda razón, pues de post así se puede aprender muchísimo, más que en muchas clases.

    Gracias y le hablaré a mis amigos de este blog.

    ResponderEliminar